AY… BA

La AIBA mostró la hilacha en el match que Los Cóndores disputaron como visitantes frente Alemania por la WSB, devolviéndole la victoria al mendocino Brian Núñez que antes le habían birlado increíblemente. Pero lo hicieron recién después de asegurarse el 5 a 0, ya que de lo contrario el duelo se ponía 1 a 1, peligrosamente.

“Si ganás por KO te dan empate”, reza el famoso adagio boxístico que sintetiza la escasez de chances que tiene un púgil cuando es extremadamente visitante, dado la falta de neutralismo y la animosidad en su contra a la que se expone. Obvio, esto contempla implícitamente la violación ex profeso de las reglas básicas.

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Pero como la realidad supera a la fantasía, en la AIBA -más precisamente en la Serie WSB-, redoblaron la apuesta, y en vez de empate dieron directamente la pelea perdida.

Sucedió el viernes pasado en Alemania, cuando Los Cóndores cayeron ante el equipo local, primero 5 a 0, y luego –tras rectificar uno de los fallos- 4 a 1.

Fue en la pelea del 60 kg mendocino Brian Núñez, ante el irlandés David Joyce -que integra el equipo germano-, en donde el argentino hirió lícitamente al local, a quien le detuvieron la pelea en medio del 2º round.

El resultado lógico -y único posible-, era KOT, acá y en la China. Pero el árbitro inglés Daniel Mc Farlane, no fue del todo claro en la seña –aunque dijo blow=golpe-, cosa que el supervisor, el italiano Franco Falcinelli aprovechó, y al percatarse de que con ese punto Los Cóndores se ponían 1 a 1, buscó impedirlo a como dé lugar.

Primero ordenó –él- sin motivo alguno, ir a las tarjetas, para lo cual hizo fallar el 2º round, que los tres jueces le dieron a Joyce –justicieramente, porque había dominado-. Pero el 1º se lo habían dado todos a Núñez, con lo cual el match quedaba empatado en 19.

Ya bastante injusto era pasar de un KOT a favor, a un empate. Sin embargo, no conforme con eso, en una decisión insólita, cual caprichoso decreto de Benito Mussolini, ¡le dieron la victoria a Joyce por puntos! –dicen que hizo desempatar a los jueces-.

Y no bastó, porque luego perjudicaron al 69 kg Luis Verón con un fallo en contra, pese a que había hecho mejor las cosas que el teutón Kerber. Pero escudados en la apreciación técnica, andá a cantarle a Gardel.

La cuestión es que lo que debía ser un 2 a 1 para Los Cóndores, a esa altura ya era 3 a 0 para Alemania, con match definido.

Las dos victorias siguientes –ambas por KOT-, decretaron el 5 a 0 local. Entonces, vaya a saberse por qué razón recapacitaron y revirtieron el fallo de Núñez, devolviéndole la victoria por KOT 2, sin que nada hubiera cambiado. Total, 5 a 0 y 4 a 1 para ellos era lo mismo y quedaban bien con Dios y con el Diablo.

Cierto es que esto sucede en todos lados, y en boxeo profesional -donde reinan los organismos internacionales como el CMB, la AMB, y demás-, es normal, sin que siquiera rectifiquen nada.

Pero duele comprobar que aquellos que en teoría vienen a limpiar la mugre, y a combatir la injusticia, reemplazando a los promotores por Federaciones, erradicando sus intereses creados que tanta credibilidad le quitan al boxeo por priorizar el negocio por sobre lo deportivo, sean iguales.

Y molesta que el cambio de fallo pretenda encima disimular rastros, y limpiar conciencias, como si hubiese sido algo inocente.

Es como cobrar un penal después de que un partido termine 5 a 0, cuando éste se había producido mientras empataban. O como que te den el agua cuando ya se te fue la sed. Son las sobras que se reparten después de hastiarse con la comida, en vez de invitarte a la cena.

La queja es porque -para colmo- el veredicto era fácil de dar, y difícil de errar. Y porque además, jamás quedará en claro por qué lo revirtieron.

¿Qué pasó? ¿El árbitro de pronto se dio cuenta del golpe? ¿El supervisor vio la repe después de 2 horas? ¿O recuperó la audición súbitamente y escuchó al árbitro decir que fue mano?

Si el árbitro la vio, fue sobre el ring. A lo sumo en los minutos subsiguientes, ya que demoraron bastante en dar el fallo y hubo tiempo de repetir la acción. No fue una decisión  instantánea, apresurada, que obliga a jugarse. ¿Qué cambió después de 2 horas, además de estar asegurada la victoria local?

La decepción duele más que el resultado, que, se sabía de antemano, sería derrota. Pero había esperanza al menos en poder confiar en algo nuevo, máxime cuando en AIBA bajan tal mensaje, y se la han pasado cambiando las reglas para neutralizar la corrupción.

Tal parece que el mensaje es hacia afuera, para seguir en la misma hacia adentro sin que se note. De Seúl ’88 –cuando robaron asquerosamente a Roy Jones- hasta acá, no han aprendido nada, y se siguen cambiando la ropa, sin corregir el interior.

¿No se dan cuenta además que el mecanismo de sobreprotección atenta contra lo mejor que tiene el boxeo -y cualquier deporte-, que es la paridad, el misterio, la incógnita por saber quién va a ganar, y el riesgo de que se dé un batacazo?

Hubiera sido mucho más atractivo –aún en la derrota- llegar al 5º punto 2 a 2, que 4 a 0 definido. Mejor para todos, para el espectáculo, e incluso para el negocio. Ignorantes. La ambición no hace otra cosa que auto boicotearlos.

Luego se ofenden cuando se los vincula con la deshonestidad, pero hacen todo para darlo a pensar.