Batthelemy ante un prueba de fuego en las 140

Los domingos no son días para el boxeo, pero a Rancés Barthelemy cualquiera le parece bueno para continuar la búsqueda de otro título del mundo.

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Tras ser figura principal en carteleras de ESPN y Showtime, el cubano será protagonista de la velada Premier Boxing Champions que comenzará a las 4 p.m. en la cadena CBS, cuando el 21 de junio se enfrente en Las Vegas al peligroso mexicano Antonio DeMarco.

Otro elemento inusual es que el combate se producirá en la Arena Grand Garden, del MGM Hotel & Casino, pocas horas después de que haya concluido el sábado el programa donde chocarán los conocidos welters Adrian Broner -se rumora que Barthelemy estaría en la lista de futuros rivales- y Shawn Porter.

“Estoy feliz por esta gran oportunidad y no veo la hora de poderle mostrar al mundo de lo que soy capaz”, expresó Barthelemy. “Una pelea grande como esta es la estaba buscando. Sé que mi rival es difícil, pero estoy entrenando duro para darles un buen espectáculo a los aficionados”.

Subiendo de peso

Para Barthelemy (22-0, 13 KO) se trata de su segunda presentación en el peso súper ligero desde que abandonara la corona de las 130 libras de la Federación Internacional, tras ganarla -dos veces en opinión de muchos- al dominicano Argenis Méndez.

Después de su primera defensa ante el argentino Fernando Saucedo en octubre pasado, Barthelemy y su equipo de trabajo decidieron que lo mejor sería combatir en la categoría superior.

Por un lado se lo recomendaban sus médicos, del otro lo obligaba la propia FIB que exige un segundo pesaje el mismo día de las peleas, con la obligación de que boxeador no debe pesar 10 libras más allá de la cifra establecida.

Su debut en las 135 libras no pudo ser mejor al derrotar en marzo por nocaut al dominicano Angino Pérez ante un público que lo vitoreó en el Hialeah Park and Casino por ESPN2.

Oponente de cuidado

Pero el rival que le ha buscado ahora su poderoso consejero, Al Haymon, es un reto muy superior al de Pérez, pues se trata de un ex campeón del mundo con una extensa y meritoria hoja de servicios.

“Esta es una pelea enorme para mí y voy a dejarlo todo en el cuadrilátero”, apuntó DeMarco. “La oportunidad de mostrarme en una cadena tan grande de televisión es algo que se da poco en la vida y no voy a desaprovecharla”.

Nacido en tierra de guerreros como Los Mochis, Sinaloa, DeMarco (31-4-1, 23 KO) fue rey del orbe en la división ligera y posee victorias sobre hombres como John Molina Jr., Jorge Linares y Lanardo Tyner.

El mexicano, que hace su segunda presentación en Las Vegas, puede vanagloriarse hasta de sus derrotas, ya que fueron frente a rivales de primera línea como Anthony Vázquez, Adrian Broner, Edwin Valero y la última ante Jessie Vargas, quien una semana después se medirá a Timothy Bradley en California.

“Rancés quería un rival de primera y se le ha complacido”, comentó Luis De Cubas Jr., del equipo promotor del antillano. “Estamos hablando del mismo lugar donde pelearon Mayweather y Pacquiao, de una cadena importante de TV. Haymon tiene grandes planes para él, pero debe sortear este escollo”.

FUENTE: Jorge Ebro, El Nuevo Herald
http://www.elnuevoherald.com/deportes/boxeo/article22580352.html#storylink=cpy