Boxeo de importación

La nueva tendencia de pelear afuera, o de irse, puede generar lentamente a futuro, una modalidad inédita de boxeo en nuestro país, acostumbrado desde hace un siglo a ser protagonistas directos, y a tener exponentes genuinos. ¿Negocio para quiénes?

Por Gustavo Nigrelli, Diario Popular
http://www.diariopopular.com.ar/notas/227811-boxeo-importación

Victorias de Jesús Cuellar (en USA), de Fabián “TNT” Maidana y el amateur Ezequiel Matthysse (también en USA), de Alberto Melián y Leandro Blanc (por la APB, en China) y sólo una derrota, un robo a Yamil Peralta en Italia, dejaron un saldo más que positivo el último finde para el boxeo argentino.

Boxeo de importación

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Sería esa una lectura, optimista, superflua, ligera, porque en el boxeo local, cero al as. Sólo un festival de apuro en la TV Pública, de esos que es mejor no mostrar, y peleítas a 4 y 6 rounds en el resto del país, sin nivel, ni TV. El boxeo pobre, austero, el del hambre verdadero.

La pregunta -y la duda- es si internamente hay algo que se pueda televisar con decoro, o si hemos retrocedido 25 años, como cuando tras el cierre del Luna no había fondistas, ni TV, y se hacía lo  que se podía, repitiendo peleas en la FAB, donde venían 70 personas.

En aquel entonces ni siquiera campeones mundiales había, ni amateurs que ameritaran ser seguidos por el mundo con chances olímpicas. Pero a este paso, siguiendo la flecha, todo parece ser cuestión de tiempo.

Sin ir más lejos, el año pasado había 4 campeones mundiales, y hasta llegaron a ser 5 hace un par de temporadas. Hoy queda uno sólo regular (Cuellar) y otro interino (Víctor Ramírez) a quien parece haberse tragado la tierra. El resto ronda en los nombres de siempre, sin agregarse ninguno.

No obstante, siempre hablamos de peleas aisladas, no de un programa o algo que sustente un ciclo boxístico estable. Y, casualidad o no, hace poco se levantó un festival que iba a ir televisado en Rosario el mismo día de su realización (Raúl Centeno vs Pablo Barboza, un viernes), sin aclararse bien los motivos, aunque sin embargo se hizo igual sin TV (fue un peleón, dicen).

Era programación de Rivero, y lo raro fue que se levantó con medio equipo de TyC Sports en el lugar. La gacetilla de prensa no abundó en detalles, y como única explicación se limitó a decir:“problemas ajenos a OR Promotions”.

La lectura era una regla de tres simple: si el problema no era de OR Promotions, era de TyC Sports. Sin embargo, el festival del día siguiente, que organizaba otro promotor, se televisó con normalidad. Lo mismo el del otro sábado, aunque fue el desastre de Isidro Ranoni Prieto contra el brasileño Borges, un paraguayo contra un brasileño, o sea, ningún argentino.

Tampoco la promoción era de Rivero esa vez, sino de Margossián, con lo cual fue evidente que el único que estuvo inactivo fue el primero, porque los demás, tanto promotores como emisoras, bien o mal, trabajaron.

Rivero es quien tiene más cantidad de veladas anuales y quien posee el plantel más numeroso de púgiles, pese a que por alguna razón, últimamente hay quienes se le están yendo, o entraron en conflicto, lo cual despertó versiones varias, todas extraoficiales.

Con este panorama sin disfraz, ¿cuál es la lectura que uno puede animarse a hacer para el mediano y largo plazo?

Que el boxeo argentino en lo inmediato no se va a acabar, pues boxeadores por ahora seguirá habiendo. Estarán afuera, adentro, serán amateurs o profesionales, jóvenes o viejos, campeones o retadores, pero hay.

Si no alcanzan para cubrir ciclos televisivos, de última estarán los Cotto, los Mayweather, Golovkin, Canelo, Klitschko, etc, porque tienen renombre, son famosos, y poseen una aceptación en el rating que justifica la apertura.

Ahora bien: ¿a la TV le importará mucho poner en pantalla a un extranjero o a un argentino,  mientras mida? ¿Le importa demasiado si es en territorio nacional o internacional?

La respuesta puede sospecharse, no afirmarse. Es algo para constatar a futuro, cuando los hechos corroboren o no las palabras e intenciones.

Sí puede preverse que con tal perspectiva se acabaría la cuna boxística aquí, pues dejará de practicarse en un lugar donde no haya actividad interna, ni sea negocio. Digamos que donde no hay hospitales tampoco habrá médicos ni Facultad de Medicina, por lógica elemental. ¿Quién o quiénes lo explotarán entonces, cuando no puedan hacerlo los promotores locales?

Hay deportes que han desaparecido, otros que se han crearon, y algunos que aquí ni se practican, pero sin embargo se consumen por TV, algunos con tendencia a ser furor como las MMA, aunque ninguna de sus figuras pertenezca a estas tierras, y debamos importar hasta los ídolos.