Brian Castaño, con destino americano

Por Edgardo Rosani (Morresi)
Matchmaker y productor general O. R. Promotions
Director www.boxeo-boxing.com
Co-editor www.boxrec.com

Brian Carlos “Ray Sugar” Castaño (6-0-0, 5 KO), la máxima esperanza del boxeo profesional argentino, finalmente tendrá despegue internacional, según la decisión del empresario Osvaldo “El Negro” Rivero, quien maneja los destinos del bonaerense. Rivero comenzó las tratativas con la mega empresa norteamericana Top Rank que lidera Bob Arum, para manejar en conjunto los destinos del crack argentino. Para ello, Top Rank ya envió la papelería necesaria para tramitar la Visa de trabajo necesaria para que un pugilista pueda combatir en los Estados Unidos.

Foto: #boxeo </p><p>Brian Castaño (Oficial) sigue creciendo y ya pide pista para una corona internacional.<br />¿Qué próximo reto debería tocarle?</p><p>FOTO: Javier Costa

De ésta manera, se pone fin al armado local de campaña, luego de las incesantes e increíbles dificultades para conseguir un oponente digno, con equivalencias, en el ámbito vernáculo. La semana pasada escribíamos en éste mismo espacio, un editorial titulado “El problema llamado Brian Castaño” ver nota en el siguiente link http://www.boxeo-boxing.com/web20/el-problema-llamado-brian-castano/

Allí detallábamos con esmerado detalle –y no como justificativo- el problema que significaba encontrarle un oponente a un pichón de crack como Castaño. La nota tuvo repercusión mediática, obviamente y las críticas previa y post combate arreciaron, incluso desde los propios periodistas que transmitieron por TV la pelea, todos amigos, a quienes respetamos a rajatabla. Es decir, no bastaron las aclaraciones previas, casi ni importan. Ni siquiera que el día anterior, el propio oponente ensayaba un “aprieté” solicitando un 25% más de la bolsa acordada con él para viajar a Bolívar, algo que la empresa tuvo que acceder, con las molestias del caso por semejante acción, inusual en el boxeo argentino.

Creemos que muy poca gente tiene noción de lo difícil que implica colocar sobre el tapiz de un mismo ring a dos boxeadores en equivalencia, en peso, etc, etc, etc. Y a lo mejor, ni al periodismo ni al público debería importarles. Juzgan lo que ven y minimizan o relativizan las condiciones necesarias para que un combate sea del agrado de todos. O alguno de ustedes puede pensar sanamente que la empresa que promociona a Castaño quiere como oponente a Juan Cuellar para que las críticas arrecien sobre el promotor o el programador? Obviamente que no. Pero nadie parece tomar conciencia de la gravedad del boxeo profesional argentino actual, excepto Gustavo Nigrelli en sus columnas de Diario Popular, a pesar que en muchas oportunidades, no estamos de acuerdo con su pensamiento o su razonamiento, pero lo respetamos y lo felicitamos por ser el único que opina de verdad sobre el tema.

En éste ejercicio de programar combates, todos los días se aprende algo nuevo y no bastan los 3000 y pico de peleas armadas, ni los casi 800 shows de boxeo profesional que un matchmaker avezado pueda tener sobre el lomo. La cosa pasa por otro lado y es de fondo. Por eso, Castaño se va. Se fueron “Maravilla” Martínez, se fue “El Chino” Maidana, se fue Jesús Cuellar, se fueron Luciano Cuello y Guido Pito con otra suerte. Y no estamos propiciando el éxodo, estamos describiendo la realidad. Ojo que en el campo amateur, la cosa no difiere demasiado de ésta realidad dura. Podríamos citar a Alberto Melián o a Yamil Peralta como adalides y el resto, bastante más atrás. Menos mal que Reveco asoma como un súper campeón y el interminable Narváez no quiere colgar los guantes, afortunadamente.

Ya en Estados Unidos, con mucha más oferta y mayor presupuesto, Brian tendrá su final de armado de campaña y, seguramente, si corrige sus desapegos al gimnasio o al peso ideal y asume con responsabilidad y profesionalismo, se coronará campeón mundial en uno o dos años. En ese momento, nos sentiremos nuevamente orgullosos de haber participado en el armado inicial de su campaña, de haber hecho lo imposible para conseguir oponentes dignos y de haber formado parte de su equipo.

Se terminaron las críticas, por lo menos en lo que atañe al armado de carrera del mejor prospecto argentino. Que pase el que sigue…