Cotto, yo te conozco

Se acerca el 7 de junio en el Madison, y el boricua que enfrentará a Maravilla Martínez por el mediano del CMB esa noche, no es del todo conocido por el mediano público argentino. Ex figura, ¿conservará algo con lo cual destronar al quilmeño?

Por Gustavo Nigrelli

http://www.diariopopular.com.ar/notas/193110-cotto-yo-te-conozco

Miguel Cotto –que no es el Supermercado- es conocido en nuestro país, muy especialmente porque va a pelear frente a Maravilla Martínez el próximo 7 de junio en el Madison Square Garden de New York.

Cotto, yo te conozco

El puertorriqueño es más bajo que el argentino –se ve a simple vista cuando los enfrentan mediáticamente-, pero la masa “gruesa” no conoce demasiado más.

Quienes mantuvieron cierta vinculación con el boxeo durante esta última década, sí saben de su buena línea técnica, de su pegada, que fue campeón del mundo –no todos conocen que reinó en tres divisiones diferentes, superligero, welter y superweter- y que fue figura estelar.

Tiene 33 años –nació el 29/10/80- y un record de 38-4-0, 31 KO, que se vino ajando. Es que después de su primera derrota ante el mexicano Antonio Margarito por KOT 11 en 2008 –el mismo que le quitó el invicto a Maravilla Martínez-, salió del Olimpo de los semidioses.

Se reivindicó luego con algunas victorias, entre ellas una ante el propio Margarito, aunque ya cuando al azteca “Dalila le había cortado la melena”, y dejó de ponerse yeso en el vendaje.

Por eso Cotto busca con los números salir de un cementerio imaginario donde caen las figuras que no llegan a rutilar como la que más, y escaló posiciones en otros pesos que lo dejaron en la puerta de ser el primer boricua en la historia en conquistar 4 títulos mundiales en diferentes pesos, adelantándose a próceres como Wilfredo Gómez, Wilfredo Benítez, Macho Camacho y Wilfredo Vázquez, todos con 3.

Eligió riesgo, porque difícilmente supere al hombre, ni al boxeador, ni a la ley física que en boxeo divide categorías según el peso.

El boricua, de brillante pasado amateur, como boxeador vino dos veces al país, y en la primera de ellas fue asquerosamente robado en la final del Mundial Juvenil hecho en Bs As –en el CeNARD-, cuando perdió 9-8 ante el ruso Anton Solopov, conquistando medalla de plata.

Luego obtuvo en la FAB la plaza para participar de los JJOO de Sydney 2000 junto a Omar Narvaes, las dos estrellas del amateurismo de aquel entonces, que entraron recién en el último de los tres preolímpicos.

Cotto ya en el ’97 era un conocido nuestro, porque había vencido en Medellín, Colombia, en el marco de un Panamericano, al chaqueño Javier Álvarez, y tanto en este torneo como en Juvenil, fue  ligero, o sea, 60 kg.

En la misma época, ya de pichones nomás, Maravilla -que parecía un pollo desnutrido-   alternaba entre welter y superwelter, es decir, entre 67 y 71 kg.

En el profesionalismo de elite, el boricua se consagró como superligero (63,500), mientras que el quilmeño lo hizo como mediano, su peso actual.

Tal diferencia -muscular y ósea- hoy la mantienen, aunque ambos vayan a pelear como medianos (72 kg).

Uno sube las grasas y el peso sin fibras, ralentizando sus movimientos casi sin sumar potencia, y el otro está como siempre, afilado, en su ideal, salvo las lesiones y su edad.

La vez que un argentino enfrentó a un rival con tamaña ventaja por título mundial, fue Monzón contra Mantequilla Nápoles, cuando lo venció por KOT 6. Y no es común en la historia argentina que el nuestro sea quien sube con ese tipo de hándicap.

Cierto es que Cotto ya se bancó a Margarito dos veces –en una lo venció por KOT 9- a Floyd Mayweather (PP12), a Manny Pacquiao (PKOT 12), a Zab Judah (GKOT 11), o a Ricardo Mayorga (GKOT 12), pero no menos cierto es que ninguno de estos era un mediano natural, y varios eran hasta más chicos que él.

Fue protagonista de muchas carteleras televisadas aquí, y por eso parte de la maquinaria lo sigue, como por ejemplo el pay per view. Por eso el quilmeño tuvo que ir a negociar allá, como él dice, “bajándose los pantalones”, y permitirle todos los caprichos de diva, como ser anunciado segundo, subir último, elegir rincón, y un par de cosas más. Lo que no figura en ningún lado es que ése sea “el día de Puerto Rico”, como dice Maravilla para agrandar el marco y la adversidad supuesta con la que lidiará, además de con Cotto.

Pero al margen de todo, el caribeño vino al país invitado por River y apoyado por el canal Space que lo televisó -y televisaba sus combates-, a modo promocional, dado que subía a sus peleas con la  camiseta de River y se manifestaba hincha de La Banda.

En su estadía aquí se mostró bastante parco, callado e introvertido. Pero no del mismo modo en que lo son Maidana y Matthysse, por ejemplo, cuyas personalidades devienen de la timidez. La de Cotto parece heredar más de la soberbia, a juzgar por la culta manera de expresarse.

No estaría mal decir entonces que es una mezcla entre la soberbia de Maravilla y la timidez de Maidana, al menos, debajo del ring. Sobre él, quizás también tenga un poco de ambos, pero más fiel sería decir que boxísticamente, es un innegable hijo de su raza.