Crónicas de un viajero: Las Vegas 2014

Una mirada diferente de un viajero en el apasionante mundo del boxeo
Por Edgardo Rosani (Morresi)
Director www.boxeo-boxing.com

Muy buenas! Retomamos nuestra olvidada sección, luego de un gratificante viaje por la exótica ciudad de Las Vegas, en donde intentaremos brindar un semblanteo diferente de las historias de un viajero en el apasionante mundo del boxeo junto a un grupo de amigos.

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Molina, Letizia, Rosani, Duer, González, Irusta, Zaccardi y Petacci. Detr.as asoman Charly y Héctor.

En primer lugar, agradecemos -una vez más y van- a la WBO, a su presidente Francisco “Paco” Valcarcel y al querido amigo Jorge Molina por la invitación, por el trato preferencial y por el reconocimiento a nuestra trayectoria en el mundo del boxeo.

La nutrida delegación argentina partió puntualmente del aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, a través de la correcta empresa americana United Airlines, el domingo 27 por la noche. El grupete y sus correspondientes y esperados apodos, fue el siguiente: El vicepresidente regional y tesorero de la Federaciónb Argentina de Box, Jorge “Acompañame” Molina, Roberto “Protesto y protesto” Petacci, Jesuán “El testigo” Letizia, colaborador de Molina, Carlos “Meto más púa que Santana, Eric Clapton, Mark Knopfler y Slash juntos” Irusta, de ESPN y Revista Ring Side, Jorge “Me voy a escribir pero al casino” Fernández Gentile, de Diario Crónica, Marcelo “El cafetero” González, de Combate Space, Raúl ”Tiro más tiros que Stallone en Rambo III” Zaccardi, dueño del salón de eventos Diquint de Villa Devoto, quien escribe, Edgardo “El acosado/Morre” Rosani, director de éste sitio y, dejamos para lo último, a Gustavo “El eslabón perdido” Nigrelli, de Diario Popular, pero créanos, que nos cuesta describir a nuestro querido amigo de tantos años, aunque en próximas líneas nos ocuparemos particularmente de él. Completaron, la campeona mundial Carolina “Me produzco para la ocasión” Duer y sus amigas Marison y Vicky y Charly “Vamos caminando que son sólo tres cuadras del Caesars al Mandalay!!!” y Héctor “Tengo que comprobar…”, amigos de Molina y Zaccardi.

Luego de 10:35 minutos de vuelo más que normal, arribamos a Houston, un aeropuerto muy bonito que desconocíamos y que nos agradó, espera de tres horas y conexión a Las Vegas. Todo en horario y sin contratiempos. La van contratada por el amigo Jesuán estaba en el lugar indicado a la hora precisa y arribo al mega hotel Caesar`s Palace. Primera sorpresa, varios de la delegación teníamos reservada una habitación para cada uno. Chapot WBO!!! Reconocimiento de la habitación, acomodos y de vuelta al lobby para ir a almorzar. En Las Vegas, la diferencia horaria con Argentina es de cuatro horas menos. Eran las 13 –las 17 de Argentina- y junto con Irusta –que debe tener más de 50 viajes a Las Vegas- salimos a buscar el reducto indicado para  almorzar rápidamente. Cerca del Flamingo, encontramos el lugar, comida chatarra –unos hotdogs de nivel- pero sabrosa y a seguir la caminata. Reconocemos que hacía nueve años que no íbamos a Las Vegas y hasta nos sentimos desorientados por algún instante. Donde no había nada, hay un mega hotel difícil de describir, la ciudad crece y crece. Seguimos hasta las puertas del hermoso hotel Wynn, cruzamos el Boulevard Las Vegas –en la zona hotelera no hay cruces peatonales, todo es por arriba con escaleras mecánicas- y retornamos por la vereda de enfrente. Hoteles y hoteles, no busque otra cosa, porque no encontrará nada. Pasamos por el Treasure Island –La Isla del Tesoro-, el Mirage y pegadito, el Caesar´s. Entramos por la punta. Ya explicamos que Irusta fue en reiteradas oportunidades, ni eso fue suficiente. Dentro de los pasillos comerciales del Caesar`s, no encontrábamos el camino indicado para llegar al lobby central. Diez minutos nos llevó la odisea, hasta que luego de varias escaleras mecánicas en forma circular y caminos en forma también circular –creados a propósito para que nadie pueda llegar sin ver los locales comerciales- encontramos la ruta. No queremos exagerar, pero desde esa entrada hasta el lobby, serán aproximadamente unas 10 cuadras. En el medio del recorrido del refinado hotel, con techo artificial que simula un cielo con nubes, típico en los hoteles de Las Vegas, pasamos por el Forum Shop en donde se combina el buen gusto de la fachada, lugares de nivel para tomar un trago o comer con tiendas del nivel de Versace, Gucci, Cartier, Louis Vuitton, etc, etc, etc. Los precios, prohibitivos, naturalmente. Retornamos exhaustos. Más de 20 horas de viaje, tres horas de caminata por Las Vegas eran demasiado y eso que, ahora si podemos decirlo y contarlo hasta con satisfacción, estamos muy bien entrenados, con dos sesiones de gimnasio diarias que incluyen spinning y demás. Parece que estamos graEnlace permanente de imagen incrustadandes…

 

A las 19 hs, el tradicional cóctel de bienvenida en la zona de las siete piscinas del hotel. Un GPS por favor, rogábamos para encontrar el punto de reunión dentro de un gigante inconmensurable. Llegamos a horario –en eso somos un ejemplo- y encuentro con los viejos amigos de la familia de la WBO, promotores, managers, matchmakers, oficiales, etc. No fallamos en la elección en las barras “Ron ponche but with a little ron, please”, nuestro trago preferido. No aguantamos demasiado, reconocemos, y nos fuimos a descansar.

Al día siguiente, quedamos en encontrarnos a las 08:00 hs con Irusta y Letizia para desayunar directamente en la sala de reuniones. Otro GPS por favor, la zona denominada “Conference Center” era sencillamente descomunal, nunca vista. Miles de metros de salas de convenciones. Adivinen, la de la WBO era una de las últimas.! Desde la salida del ascensor, escalera mecánica mediante que tardaba exactamente un minuto y cuarenta segundos en llegar a destino –imagínense la extensión- hasta el arribo a la sala de reuniones, unos700 metros, por lo menos. Créanos que no exageramos ni un ápice. Puntualidad para los tres, café y factura americana, que no es precisamente similar a la de “Las Violetas” o a las de “El Molino”, pero bueno, es lo que hay… Apertura de sesiones por parte de Valcarcel y trabajo incesante por parte de toda la WBO, como nunca. Receso para el almuerzo. Dentro del mismo hotel, un gigantesco self service llamado “Bacanal” de excelente calidad –ostras, langosta, langostinos, pastas, carnes, etc- todo libre e incluido. La nota la brindó el querido Nigrelli, quién más sino. En un momento del almuerzo, alrededor suyo, tenía tres platos colmados con diversas cosas, imposibles de descifrar, ya que era un mix de todo lo que había disponible en el gigante reducto, aproximadamente unas 500 variedades. El “Alienígena” devoraba vorazmente todo, sin pausa, comiendo con ambas manos en perfecta sintonía, algo muy difícil de lograr, reconocemos. Irusta, fiel a su costumbre, reflejó el momento con su cámara fotográfica. Realmente, si usted no lo ve, no lo podrá creer. Eso sí, junto más calorías que un oso polar para pasar el invierno en Groenlandia!!! Eso si, está impecable, gimnasio y gimnasio en el hotel. Claro, después, hay que bancarse al “pacman” comiendo…

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Irusta, González, Rosani y Letizia

Retorno a la sesión que terminó casi a las 17 hs. A las 19 otro cóctel en la zona de convenciones. Gran camaradería en el grupo argentino. Ni un si ni un no, impecable actuación de todos, felicitaciones! Tipo 21 hs, junto a Jesúan Letizia y Carolina Duer y sus amigas, emprendimos una caminata que incluiría “El show de las aguas danzantes del Hotel Bellagio, pegado al Caesar`s, un espectáculo hermoso de luces, sonido y agua, digno de ser admirado. Las Vegas nocturno es algo para no perdérselo: Luces, neón, pantallas gigantes de excelsa calidad, lujo y modernidad. Retomamos la senda y resolvimos, ir a ver el “Show de la Isla del Tesosro” en el Treasure Island, pero llegamos tarde. Cruzamos y sugerimos visitar el Venetian, con canales, góndolas y glamour en su interior. Corolario. Con Jesuán, por un lado, Duer por otro y sus amigas, vaya a saber donde, y encima era su primer viaje a la ciudad. Retornamos, cada uno por su lado, luego de perdernos dentro del gigante de estilo veneciano. A descansar, previa parada en el bar redondo del lobby para la ingesta de respectivos Baileys.

Otra sesión, más almuerzo, más Nigrelli –en ésta ocasión más descomunal que el día anterior-, resolvimos no preocuparnos por su salud. Reviente querido Gustavo, usted se lo merece, en honor a su trayectoria en el boxeo.

En el segmento “cargadas para todos” y no es un slogan del gobierno, tenemos para todos los gustos. Vamos por partes. Al querido y respetado Jorge Molina, lo encontramos casualmente en el lobby una tarde –algo así como encontrar una aguja en un pajar-. Veníamos de tres horas de caminata previa por el Boulevard Las Vegas. La frase fatídica salió de su boca “Morre, acompañame al conferencer center a ver si la cena es ahí o no” Quiere un parangón de la situación de caminar dos kilómetros más, ir a pié a Luján… Tratamos de persuadirlo, fue infructuoso y no insistimos. “Acompañame” repitió casi molesto por nuestra cara! Clap, clap, clap!!! Si jefecito! Replicamos sin chistar, al borde del colapso físico. Un ida y vuelta hasta el lugar, con más dinámica que el “Pupi” Zanetti en su mejor momento en el Inter!

El terrible e irónico Carlos Irusta, metió púa y fichas a más no poder, con todo y con todos. Un arte que maneja a la perfección y que nos gustaría aprender. Un genio en ese rubro, además de una leyenda del boxeo nacional. Carlitos, por lo menos subí un video a youtube con los tips principales para que todos aprendamos. Un amigazo, permanente compañero de habitación, aunque en ésta oportunidad, lo dejamos solo. A Marcelo González lo comparaban con un ”cafetero colombiano” vaya a saber por qué razones… Tampoco nos importan demasiado, quedaba bien a su figura y a su personalidad. Marce, un verdadero amigo, muy respetado por nosotros como persona y como referente del boxeo vernáculo. Un absoluto placer compartir el viaje y alguna charla profunda y muy personal en el aeropuerto de Houston que agradecemos amigo! A Jorge Fernández Gentile y su particularidad para borrarse sin dejar huellas, sabiendo de antemano que los tragamonedas del hotel, contarían con su invalorable presencia. Eso si, siempre tarde con la noticia. Bueno Jorgito, nosotros tenemos una página web pedorra que no lee nadie y no un diario… A Roberto Petacci, otra leyenda del boxeo vernáculo, y su protesto por todos y por todas, una marca registrada de su personalidad. Querido Gordo, otro viaje más con usted y van… Al querido Raúl Zaccardi, nada lo asusta. “Acomete feroz ya mal herido” como Almafuerte en uno de sus recordados sonetos. No deja títere con cabeza. Genio, deje algo para los demás mortales… Sus amigos, Charly –el último soldado en arrojarse al mar en el fatítidico hundimiento del Crucero General Belgrano- un tipazo. Nos hicimos compinches desde que nos vimos. Compartimos extensas caminatas y experiencias, sobre todo una noche en la que llegamos hasta el Mandalay –alta noche por las dudas le advertimos, con boliches, nights clubs, etc–. Un placer! Y Héctor, otro amigo de Molina y Zaccardi, dueño del Restaurant La Cabaña de Puerto Madero y su frase de cabecera “Tengo que comprobar” lo que creemos será incomprobable. Otro tipazo, lo bancamos, sobre todo en aquellas noches de buen champán en el lobby! Gracias por los convites! Lo de Gustavo Nigrelli es inenarrable, ya dimos cuenta de algún episodio líneas más arriba. Pero hay más, mucho más. Imagínenlo en un avión de bandera americana, encapuchado, fiel reflejo de un terrorista talibán. Es más, coincidimos en la fila de migraciones para el ingreso a los Estados Unidos en Houston, pero precavidos, elegimos colocarnos en una fila con 20 personas más que la que estaba el querido Gustavo. Por las dudas, no lo conocemos muchachos… Ah, una pavada más, casi no salió del hotel, excepto un día. Bueno, tampoco hay tanto para ver en Las Vegas!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Basta Nigrelli, volvé a Marte!!!!!

Nosotros también recibimos cargadas, sobre todo por nuestra amistad con Mauricio Sulaimán, Gilberto Mendoza y Paco Valcarcel y la asistencia a todas las convenciones como invitados. Nos tildaron de “panqueques”. Muchachos, no sean envidiosos, es pura casualidad… Son sólo 22 invitaciones a convenciones… Además, el recurrente tema acerca de una querida amiga, que en ésta ocasión tratamos y solicitamos evitar, por el infinito respeto y aprecio que le tenemos.

En ésta oportunidad, no tuvimos mucho tiempo para el turismo, lo confesamos, pero no estamos tristes. En diciembre, estaremos en el hotel de al lado, en el hermoso Mirage, en la convención del CMB. A lo mejor, podemos seguir conociendo un poco más…

También asistieron, por su cuenta, el juez Ramón “Chacho” Cerdán, con quien tuvimos poco contacto, pero muy querido, la campeona mundial Carolina Duer, con quien también estuvimos en Playa del Carmen el pasado mes, en la 1ª convención de boxeo femenino de la historia, organizada por el CMB. Fue con dos amigas, su mano derecha Marisol y una amiga, Vicky. Al respecto y sin entrar en detalles, tenemos de testigo a Jesuán Letizia, quien asistió perplejo y atónito en plena asamblea de clasificaciones a un “avance sin precedentes” en nuestra historia de vida. Ya sabemos que ahora estamos en línea, pero tampoco somos ni Brad Pitt ni Kevin Costner, sino todo lo contrario. Bueno, no importan los motivos, nuestro corazón está en otro lado, algo que sabe todo el ambiente… Igualmente, gracias por elevarnos la autoestima, algo que no era nuestro fuerte hasta hace unos meses! También fue el promotor Mario Margossián, quien se retiró sorpresivamente un día antes de clasificaciones!!! Bueno, habrá tenido alguna razón muy fuerte para irse en el mejor día para un promotor.

Regreso perfecto, escala nuevamente en Houston y a casa. Mingo nos falló en Ezeiza, taxi local y a casa que llueve y cómo…

Un viaje más, una experiencia más, más aprendizaje y más compartir con queridos amigos. Termina una nueva “Crónica de un viajero”. No sabemos cuando haremos la próxima, pero esperamos que la hayan pasado bien. Adios!