Juan Carrasco: “En la cárcel vi cosas escalofriantes”

Tras dos años preso, el mendocino fue absuelto y regresó a los entrenamientos con el seleccionado amateur. “Estoy más curtido”, señaló.

Juan Corro y Carrasco / Crédito: Raúl Adriazola

Juan Corro y Carrasco / Crédito: Raúl Adriazola

A los 21 años, Juan Carrasco era un boxeador con gran proyección internacional y muy buenos registros en el amateurismo, que hicieron que llegara a Los Cóndores, la Selección Argentina de púgiles no rentados. Allí compartió equipo con los hermanos Brian y Alan Castaño, hoy parte del Team Maidana, y Alberto Melián, representante en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Pero lo que era una curva ascendente, se detuvo y cayó en picada. Sentenciado a diez años de prisión en 2013 por homicidio, amenazas y abuso de arma de fuego, delitos que jura y perjura no haber cometido, el mendocino trasladó sus sueños y puños al penal de Boulogne Sur Mer, en Mendoza. Tras la revisión de su caso por parte de la Cámara de Casación, Carrasco, después de pasar tras las rejas los últimos dos años y cuatro meses de su vida, quedó absuelto de todas las causas y recuperó la libertad en diciembre, justo para pasar las fiestas con su mujer y su hijo de dos años, Valentino.

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“Extrañaba todo, mi campo, mi hogar, el Cenard, juntarme con los chicos, salir, viajar. Para mí fue lo peor, me cortaron las alas. Gracias a Dios, de un día a otro se terminó todo, pero hasta que se aclaró, me mamé dos años ahí y eso nadie me lo va a devolver”, le explicó el boxeador a Olé , en el Cenard.

La libertad no fue lo único que recuperó Carrasco, también su plaza en el seleccionado argentino. Desde el 5 de enero se encuentra concentrado en el Cenard preparándose de cara al World Series of Boxing, que iba a comenzar este fin de semana pero se suspendió.

“Los entrenadores saben cómo soy yo, mi manera de ser, siempre les respondí. Tanto mi familia como yo nos pusimos muy contentos con la oportunidad de volver a estar acá”, recalcó el mendocino.

-¿Qué recuerdos te trajo volver al gimnasio? -Hermosos. En ningún momento perdí la ilusión, sabía que iba a volver a estar acá y tampoco dejé nunca de entrenar. Le quiero agradecer el apoyo incondicional a mi papá, a mi mujer, que siempre estuvieron al lado mío. Mi meta es llegar a los Juegos Olímpicos, traer una medalla, y después pasar al profesionalismo.

-¿Cómo fue la estadía en la cárcel? -No te voy a decir que la pasé mal, porque no fue así, gracias a este deporte ahí adentro podía entrenar y mi entrenador me iba a ver. Me hizo entrar las bolsas, las peras, y en caso de que yo hubiese quedado con sentencia firme, iba a poder salir a pelear con permiso.

-Estuviste en una cárcel complicada, donde hubo un asesinato en 2015, ¿fue difícil el día a día? -Y sí, era jodido. En ese asesinato estuve presente, vi cómo mataban al tipo. Fue en el mismo pabellón que yo estaba, se dio una riña por problemas de drogas y de quien manejaba todo. Vi cosas escalofriantes, durísimas, pero salí más curtido, más fuerte, acá estoy para demostrar quién soy. Toqué fondo y ahora me queda crecer.

-¿Cómo era el contacto con tus parientes? -Gracias a mi buena conducta, me habían agregado un día más de visita. Mientras al resto de los presos, los familiares los veían sólo una vez por semana, yo los recibía dos veces.

-Pese a haber pasado tanto tiempo no tenés rencor y estás entero. -Fue muy importante mi familia. A mucha gente presa no la iba a ver nadie y ahí es cuando se ponen malos, fríos, muy fríos. Si bien yo estaba encerrado solo, estaba acompañado.

Carrasco les envía un mensaje a los chicos que atraviesan situaciones como las que le tocó vivir a él: “Yo les diría que sean soñadores, siempre dije que voy a ser campeón del mundo. No bajen la guardia, cuídense con el tema de las drogas y aléjense de los malos ambientes. A mí el deporte me sacó adelante, me dio un nombre propio”.

YO DIGO

Tiene su gran oportunidad

Osvaldo Corro (Entrenador de Carrasco)

Lo entreno desde que tiene nueve años, es como si hubiera criado a un hijo, vivimos muchos años juntos. Es un boxeador que tuve el tiempo para hacerlo a mi manera, con el clásico boxeo mendocino. Siempre le tuve fe, y la sigo teniendo, porque posee algo que es muy valorable arriba del ring, que es la inteligencia, picardía y unas manos muy picantes. Tiene unas grandes condiciones. En sus momentos más difíciles estuve a su lado porque ahí es cuando aparecen los verdaderos amigos.

Lo veo muy entusiasmado y tiene su gran oportunidad de demostrar todo su potencial. Si bien se perdió un tiempo valioso, creo que el volver a la Selección lo va a ayudar mucho en el proceso de ser un mejor boxeador. Ojalá que clasifique a los Juegos Olímpicos, confío en él.

FUENTE: Mauro Mariani, Diario Olé

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