La pelea del siglo

Por Gustavo Nigrelli
Lo que para el Pretty Boy es una regla de tres simple, para el boxeo argentino será un hito. Maidana-Mayweather –para nosotros en ese orden- ocupará un lugar de privilegio en la historia del pugilismo nacional. Que el exitismo y el exceso de confianza -nuestros peores enemigos- no atenten contra la fiesta

Salvo Bonavena-Alí, quizás Roldán-Hagler, y haciendo algunas concesiones, JC Vásquez-Whitaker (en la época de Firpo-Dempsey no estaba fomentado el libra por libra, ni globalizado el boxeo), jamás un boxeador argentino peleó contra un Nº 1 mundial libra por libra en su apogeo, es decir, en su pico de esplendor.

La pelea del siglo

Ni siquiera Carlos Baldomir cuando enfrentó a Floy Mayweather en 2006, el Pretty Boy era lo que es ahora, ya que en esa época había una acefalia alarmante, tras el recambio que sobrevino a la era de los Tyson, JC Chávez y De la Hoya.

Sin embargo el Chino Maidana hará el próximo 3 de mayo lo que pocos, lo que para el propio Maravilla Martínez fue imposible, su sueño máximo, su única búsqueda válida: pelear contra Floyd, y nada menos que en Las Vegas –se supone que en el MGM, aunque no está definido-, por la unificación de los títulos mundiales welter AMB y CMB, lo que resume un éxito en sí mismo, independientemente del resultado.

¿Por qué Maidana logró en apenas un mes y monedas de gestión, lo que Maravilla Martínez, o Manny Pacquiao, no lograron en años de presión mediática y pugilística, con la super millonada de dólares que tales peleas depararían?

Sin embargo, con recordar que el Pretty peleó con tres argentinos como Carlitos Ríos, Gustavo Cuello y el propio Tata Baldomir, está todo dicho: no es un imposible enfrentarlo, mientras no represente un peligro para él.

Tampoco está de más repasar que no mató a nadie, ya que a todos ellos los venció por puntos, sin grandes dominios, ni palizas. Y Cuellito hasta le sacó un round para los tres jueces.

¿Eligió Money al rival teóricamente más fácil –según su óptica- de los que andaban dando vuelta dentro del espectro internacional?

Si hasta organizó una encuesta por la web para ver a quién preferían los fanáticos entre Maidana y el inglés Amir Khan –vencedor por puntos del propio Chino-, donde se impuso el inglés por bastante margen, ¿por qué luego se decidió por el santafesino?

Dicen –y es cierto- que en los foros netamente boxísticos arrasó Maidana, porque es ante quien la verdadera gente del boxeo quiere verlo, especialmente tras su resonante triunfo ante su clon Adrien Broner.

Por eso, más algún remoto impulso vengativo -quizás hasta de ego-, pese a las encuestas eligió al argentino, que evidentemente está hoy por encima de Khan en la consideración universal. ¿Por qué la hizo entonces, si ya estaba decidido?

Seguramente, Maidana y su team no habrán sido tan quisquillosos a la hora de negociar como lo habrá sido el Pac Man en su momento. Y es factible que el Pretty también haya tenido menos “peros”, calculado menos riesgos, y sentido más motivaciones de medirse contra el Chino que con Maravilla, más grande y  pesado, más hábil, cerebral, zurdo, difícil.

Trazando paralelismos, o haciendo regla de tres simple, ¿alguien se imagina como posible una pelea entre Maidana y Maravilla Martínez?

No obstante llama la atención que, siendo más importante y realizándose un mes antes, Mayweather-Maidana se haya confirmado después que Maravilla-Cotto que va en junio. Muy poco tiempo en relación al evento como para crear suspenso, a juzgar por su repercusión y por lo que genera cada presentación de Money. ¿Subestima a Maidana? ¿La toma como su pelea “chica”?

Con similar análisis, Mayweather entiende que Khan -menos considerado hoy en la opinión pública y más devaluado en el mercado-, posee un boxeo más difícil para su estilo, por ser más técnico, ortodoxo, largo, veloz, de larga distancia y piernas huidizas. Su punto débil –el mentón- quizás hasta no podría explotarlo, ya que el Pretty no es un noqueador.

Por el contrario, Maidana es un toro que se le vendrá encima, con poca defensa y coraje ilimitado, permitiéndole lucirse cual torero -papel que le sienta cómodo-. Espectáculo garantizado de lucha hasta el final, donde su arma más peligrosa –la potencia- es para él una cucharada de caldo que está acostumbrado a beber antes de cada cena.

La historia muestra que a los rivales como Maidana les ganó fácil, y se complicó ante los conservadores, ortodoxos, o defensivos. Asimismo es cierto que el Chino jamás noqueó en el alto nivel, ni siquiera a Broner, con todo lo que le pegó.

Pero la historia también dice que al Pretty le costó un duro como el mexicano José Luis Castillo, quien lo luchó en el cuerpo a cuerpo, lo forcejeó todo el tiempo, lo ensució, lo agarró, no lo dejó crear y lo opacó.

Podría ser el camino del santafesino, de quien creer que porque paliceó a Broner hará lo mismo con Mayweather sería una estupidez. Comparar a Broner con Mayweather es como hacerlo entre un juvenil y Messi. Pero los argentinos somos exitistas y subjetivos, pecamos de optimistas en las buenas y de pesimistas en las malas, por lo que la pasión no deja espacio para la reflexión objetiva.

Maidana puede tener el bingo en sus puños, como buen pegador, pero que el triunfalismo y el éxito fresco no nos ciegue, ni nos aleje los pies del piso, porque la caída duele más cuanto de más arriba se viene.