Mayweather reafirmó el análisis de “la cátedra” ante Maidana, quién hizo más de lo que se esperaba en el estudio objetivo previo

El púgil de Margarita realizó un combate emotivo, guapeó, intentó y cayó con dignidad y coraje ante un grande de verdad, que tuvo que apelar a guerrear en lugar de lucirse
Por Edgardo Rosani (Morresi)
Director
www.boxeo-boxing.com

En el análisis previo, invitábamos a los fans argentinos y latinos, a prenderle velas a todo el Vaticano y compañía. No alcanzó y una vez más, los especialistas en boxeo o también llamada “la cátedra” reafirmó que más allá del fervor popular, hay que analizar un combate fríamente, despojándose del sentimiento nacional y de los deseos más positivos.

Para nuestro leal saber y entender, Mayweather triunfó por 116 a 112, coincidiendo con una de las tarjetas. El segundo de los jueces vio ganar al americano por 6 en un respetable 117-111 pero el otro juez que falló 114-114 recibirá una suspensión ejemplar por la incapacidad para puntear un combate claro para uno de los contendientes en un sospechoso e inexplicable empate. Lamentable amigo, porque empaña un claro e inobjetable triunfo de un boxeador que fue claramente superior al otro en el balance de los doce asaltos que duró el combate.

Debemos decir casi con sorpresa y, porque no, admiración, que Maidana hizo más de lo que “la cátedra” esperaba de él. Excelentemente preparado físicamente, complicó al maravilloso púgil americano a punto tal que, en un par de asaltos, hasta no parecía ser el excelente boxeador que llena el paladar con buen boxeo. Ahora, seamos justos, en ningún pasaje de los 12 giros Mayweather sintió alguna mano, nunca estuvo confundido ni con signos aparentes de estar mareado ni algo similar. Aquel corte sobre la ceja derecha de Mayweather en el 4º, lo irritó y lo sacó mentalmente por un par de giros, de su plan original.

Del otro lado, Maidana sofocó en el primero, lanzando infinidad de golpes y colocando muy pocos, todos de pésima factura, pero con una enjundia, un coraje y una potencia envidiable. Mayweather tuvo que apelar a guapear, a sufrir la pelea, a lucharla y no a ese juego ridículo en el que sumerge a la mayoría de sus adversarios. Y ese es el mérito principal de Maidana, hizo luchar al estilista, que demostró que cuando hay que ponerle coraje, también tiene aprobada dicha materia.

Bien Maidana, felicitaciones por el desempeño. No le alcanzó y sus declaraciones post pelea no son de un hombre inteligente como parece ser, lamentamos decirle. Hubo un claro y absoluto ganador en la noche de Las Vegas, no tenga dudas de ello y si las tiene, vea el video. Ahora, y a su favor, fue el rival más duro de la carrera de la estrella americana y eso, por lo menos para nosotros, ya es más que suficiente. Hace bien en solicitar una revancha, no siempre se podrá ganar tanto dinero junto…

Desde éstas líneas y más allá del acierto editorial en la previa, en el análisis o en el mismo resultado, debemos felicitarlo. Usted está en la historia grande del boxeo argentino, en un podio de las cinco mejores peleas de la rica historia pugilística nacional. Más allá de Firpo vs Dempsey, de Bonavena vs Alí, del “Zurdo” Vásquez vs Whitaker o de “Martillo” Roldán vs Hagler, su pelea será recordada no sólo por el desempeño realizado, sino por la expectativa nacional que convocó en la previa -como hacía rato no vivíamos- sino por su encomiable actuación.

Salud “Chino”, descanse que se ganó en buena ley varios millones de dólares, no importa si no le alcanzó o si usted piensa que ganó o lo que piensen los fans o lo que lo critique “la cátedra”. Usted demostró que no fue un convidado de piedra en la fiesta del mejor boxeador profesional del mundo. Hay Mayweather para rato, pero el boxeo argentino dejó bien en alto una estirpe que redundará en beneficios para el alicaído boxeo vernáculo.

Gracias Maidana por tanto coraje y tanto c”huevo”, no alcanzó, pero lo intentó y eso vale mucho.