Miguel Cotto destruyó a “Maravilla” Martínez en Nueva York

Cuarta corona para el boricua, brindando una clase de boxeo de alta escuela en el Madison Square Garden
Por Edgardo Rosani (Morresi)
Director y editor www.boxeo-boxing.com

El puertorriqueño Miguel Ángel Cotto (39-4-0, 32 KO) derrotó por KOT en el 10º asalto al bonaerense Sergio Gabriel “Maravilla”  Martínez (51-3-2, 28 KO), capturando la corona mundial de los medianos, versión Consejo Mundial de Boxeo, consiguiendo su cuarta corona en otras tantas categorías, correspondiente al combate central del mega show celebrado el sábado 07 de junio en el mítico estadio Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York, en una nueva promoción de la empresa Top Rank, que lidera el promotor Bob Arum.

Cotto derriba a Martínez – Foto notifight.com

Desde el inicio mismo de las acciones, Cotto conectó a Martínez con golpes curvos certeros de izquierda y rectos de derecha, combinados a la zona baja y alta, que enviaron al argentino en tres ocasiones a la lona, marcando el rumbo definitivo de la pelea. Con visibles problemas de translación, con dificultades para afirmarse, con una permeabilidad evidente, el quilmeño perdió absolutamente y con claridad los nueve asaltos disputados, ante un gran campeón que le brindó una clase magistral de cómo, un peleador con conceptos, debe afrontar una pelea de éstas características. Cotto achicaba la distancia con simples pasos laterales –algo muy difícil de conseguir para la mayoría de los boxeadores- acortaba la distancia y distribuía el castigo a voluntad. Martínez intentaba desplazarse girando para la derecha de su oponente, peo sin la soltura ni la plasticidad habitual, con dos rodilleras patéticas y un pantalón que se le bajaba de manera hasta desagradable. En el noveno, el castigo ya era abismal, hecho que el árbitro del combate aprovechó para otorgarle una cuenta de protección salvadora. En el descanso entre el 9º y el 10º asalto y con la cámara enfocada en el rincón del argentino, se pudo observar como el entrenador Sarmiento, se hacía cargo de la detención del combate de manera más que acertada, una salida digna y salvadora, antes que los próximos tres asaltos se convirtieran en un martirio con consecuencias físicas y posibles lesiones para el argentino. Nuevo y justo campeón, ante la sombra de Maravilla Martínez.

En el editorial que escribimos ayer en la previa –de paso gracias a todos los que elogiaron nuestra valentía y la claridad conceptual para marcar el análisis objetivo- evaluamos que Cotto era favorito 3 a 1 y que terminaría lastimando a Martínez. No nos tilden de “brujos” ni de “sabiondos”, no somos ni una cosa ni otra. Sólo conocemos del tema, analizamos, evaluamos y lo plasmamos en nuestra página desde hace 12 años. Venimos “derechos” con los análisis, es cierto –Bopp ante Bermúdez, Mayweather frente a Maidana y ésta pelea-, pero tampoco era algo tan difícil de comentar en la previa. Una vez más –y siempre será mayoría- la “cátedra” impone condiciones sobre la afición ferviente.

Ayer señalábamos que Cotto no era ni Julio César Chávez Jr. ni Martin Murray. Dijimos que Cotto era un grande de verdad y no nos equivocamos. Es distinto, aunque en ésta división seguirá siendo “chico”, si hasta parecía un welter en ésta pelea.

Final de campaña para el mediático argentino, de la peor manera, quizás preso de su propia verborragia, de su buen uso mediático, situación que fue magníficamente explotada por él y su entorno. El declive evidente en la pelea de Murray era claro y abría una señal de alarma, su inactividad, sus lesiones llevaron a que el boxeo pase la factura.

Martínez termina la carrera en el MSG pero recibiendo una paliza, una clase de boxeo por parte de un grande, de la peor manera posible.

Salud querido Miguel Cotto –a quien conocimos desde hace 17 años cuando lo vimos en el estadio de la FAB y nos dejara mudos cuando, como amateur, vapuleaba rivales como moscas. En 2012 lo encontramos en la convención CMB de Cancún, le hicimos referencia de ese recuerdo y le manifestamos nuestra admiración por su boxeo. Ahora, con la historia en sus puños –cuatro títulos en cuatro divisiones- sólo nos queda por decirle; Gracias por tanto boxeo.

Para usted Martínez, lo mejor, ha caído un gran boxeador en su ley.