Narváez y la sentencia de volver a la “pila”

El glorioso ex campeón mundial Horacio Accavallo inflará el pecho orgulloso, a los 80 años, al leer estas líneas y recordar un pronunciamiento que, con tanto criterio, nos dejó hace décadas, a modo de herencia y enseñanza, cuando relacionó códigos de su querida y sentida profesión de ciruja con los miedos que desataba la posibilidad de perder su corona de los moscas, allá por 1966. “Quedarte sin el título es como volver a la ?pila’. Eso significa que, cuando volvés a la quema sin poderes, tenés que revolver mucho, entre humo y barro podrido, para sacar un poco de cobre, detrás de lo que siempre se estuvo.”

Por Osvaldo Príncipi, Diario La Nación
http://canchallena.lanacion.com.ar/1835305-narvaez-y-la-sentencia-de-volver-a-la-pila

Rudolf Larcher

Rudolf Larcher

A los 40 años, con 31 peleas mundialistas disputadas por los títulos mosca, supermosca y gallo, el chubutense Omar Narváez fijará, al menos, un segundo de su atención en aquella sentencia lapidaria. Sobre todo hoy (televisa TyC Sports), cuando volverá al ring sin la corona que el japonés Naoya Inoue, de sólo siete combates, le birló vapuleándolo con un KO soberano, el 30 de diciembre pasado.

Su pelea con el dominicano Diego Pichardo iba a realizarse en su ciudad, Trelew, con aires de fiesta y reconocimiento. Sin embargo, a último momento, se trasladó a Caseros, donde bajo la protección del caudillo bonaerense Hugo Curto, efectuará su rentrée con acceso “libre y gratuito”.

Al respecto, su manager Osvaldo Rivero declaró en el portal patagónico Piñas del Sur: “Es la reaparición de un ícono de la historia de nuestro boxeo. El tipo que más alegría nos dio y debe retornar aquí. Merecía otra consideración de su gente y su ciudad”. A esta indiferencia, afectiva y profesional, se le agrega la oscuridad del cinturón que se disputa: interino latino supermosca (OMB). Un trofeo microscópico comparado con la grandeza del “Huracán”.

¿Como estará físicamente Narváez tras el duro desarrollo de su último match? ¿Superó las secuelas habituales que deja una derrota cumbre? ¿Cuál será el grado de concentración? ¿Qué probabilidades existen para una nueva oportunidad internacional?

Éstas son las preguntas pendientes que tendrá esta reunión ante Pichardo, un dominicano de 30 años que desde hace una década vive en nuestro país, adaptado a la bohemia del barrio de Pompeya. Él ambiciona emular historias románticas de extranjeros como Luis Federico Thompson y Heleno Ferreira, que de la nada consiguieron mucho en esta tierra. Con 16 victorias, 6 derrotas y un empate, se constituirá en algo más que un probador entusiasta. Gestó una buena performance en las temporadas 2014 y 2015, batiendo al cordobés Roberto Sosa, entre otros.

Inoue, el actual campeón supermosca (OMB), inactivo por lesión, no volvió al cuadrilátero tras su KO consagratorio. Tampoco hubo comentarios sobre un desquite con el chubutense. No tendría mayor sentido deportivo, más allá de que pudiera resultar un buen negocio.

La campaña y la conducta de Omar Narváez, doble representante olímpico, en Atlanta 96 y Sydney 2000, bicampeón mundial (mosca y supermosca), entre 2001 y 2015, merecen un respeto especial. Diferente del de cualquier otro pugilista. En este tiempo de presiones y obligaciones para el boxeo nacional, su nombre debe ser cuidado al máximo. Su figura representa, además, un caudal de sabiduría aplicable a la reorganización del ámbito local que reclama a gritos” Renovación y cambios”. Y él será, seguramente, una usina de ideas coherentes para generar todo tipo de variantes.