Omar “El huracán” Narváez, el Mayweather sudamericano

Por Edgardo Rosani (Morresi)
Director
www.boxeo-boxing.com

En ocasiones, las comparaciones son odiosas y hasta fuera de lugar. Creemos firmemente que en éste caso, no exageramos ni un ápice. La extraordinaria carrera pugilística del chubutense Omar Andrés “El huracán” Narváez es sencillamente incomparable a cualquiert boxeador sudamericano. Tan distinto como el propio Mayweather, el ícono principal de los “fuera de serie”. Y nos atrevemos a ésta comparación –que sumará detractores y/o adeptos- porque realmente lo sentimos de esa manera. Y, por si ello fuera poco, hasta formamos parte de su grupo de trabajo y tenemos el privilegio de observar su desempeño desde el mismo borde del ring. Gracias boxeo!

La tarea del pasado viernes del hombre record del boxeo sudamericano en Villa María, Córdoba, ante el mexicano Felipe “El gallito” Orucuta, retador mandatorio, primer clasificado, combate revancha, protegido de una gran empresa como Zanfer, etc, etc, etc. fue sencillamente consagratoria, desde el ángulo que se lo mire. Para nuestra página, un claro triunfo por 117 a 111, sin ninguna clase de posibilidad de opiniones en contrario, claro excepto la del Sr. Patrick Russell que la vió de espaldas y falló un grotesco 114-114, un despropósito y hasta una falta de respeto hacia Narváez y hacia el público presente y televidente, un juez que desprestigia a la WBO como organismo. De paso querido Francisco “Paco” Valcarcel -a quien le enviaremos éste editorial- usted deberá tomar cartas en el asunto al igual que el tribunal de disciplina y suspender un muy bien tiempo a éste sujeto que empañó con su fallo una fiesta.

La admiración que el periodismo especializado tenía luego del combate por el trabajo realizado por el enano chubutense era indisimulable. El propio çMarcelo González, cara visible de Combate Space, resumió en un par de frases lo acontecido; “Concierto de bloqueos y barridas para una diferencia holgada de nueve puntos” Agregamos, de nuestra parte, técnica depurada en el contragolpe, desplazamientos laterales para ambos lados, golpes en retroceso, combinaciones de tres manos y salida lateral, cintura y rotación de cuello para asimilar los escasos golpes que no iban a los brazos del campeón. El 95 % de los envíos, eran absorbidos por los brazos del campeón, con la técnica mencionada. El mexicano, tiraba y tiraba, cantidad total, calidad, cero! Ningún golpe de efecto, ninguna mano para estremecer. Solo enjundia y coraje hasta el 9º capítulo, en donde se quedó sin oxígeno y sin fuerza. Resultado, concierto de Narváez en los últimos, ya avanzando y golpeando a piacere.

Tuvimos el privilegio de compartir la previa en el hotel, de preocupar por el estado en que llegaron el promotor Osvaldo Rivero y el programador de combates, luego del violento robo a mano armado sufrido en la ruta. Prometió dedicarle el triunfo a su manager y cumplió con creces.

Adios al mandatorio, ya no habrá más peleas con clasificados obligatorios. Viene la fiesta final, tres peleas más y a disfrutar de semejante gloria.

Gracias Omar Narváez. Como hombres de boxeo de muchos años, solo podemos decirle; “Gracias por tanto talento, por tanta magia”. Ya tenemos el nombre del editorial que escribiremos el día después que se retire; “Al maestro con cariño”.

Omar Narváez, el Mayweather sudamericano o, si lo prefiere “Floyd Mayweather, el Narváez norteamericano”. Se lo dejamos a su criterio… Que pase el que sigue… Ah, por las dudas si no lo sabe, 31 peleas de título del mundo, 28 ganadas, dos empatadas y una perdida, aquella en gallo con Nonito Donaire, quien no le pegara ni siquiera un golpe… Clap, clap, clap… Basta para nosotros, nos rendimos!