Palos a la bolsa

La bolsa de Maidana por su pelea ante Mayweather es una incógnita guardada bajo 7 llaves, de la que además, todos quieren comer. ¿De quién se esconde el dato realmente? ¿La conocerá el propio Maidana? ¿Comerá él aunque sea la porción más grande?
Por Gustavo Nigrell

La gente quiere saber especialmente dos cosas sobre la pelea de Maidana (contra Floyd Mayweather): una es quién va a ganar. La otra, cuánto.

Más allá del resultado y los bemoles del combate, del que se mantiene la esperanza que el Chino emboque una mano –para muchos, una realidad más que posible-, a la gente de la calle le interesa saber cuánto va a ganar el santafesino.

Palos a la bolsa

 El único receptor de esa curiosidad es el periodista, no importa si comparte o no su interés. La cuestión es que intentar averiguarlo se transforma en un deber, pese a que es un dato que se esconde por diversas razones, entendibles unas, rechazables otras.

 La puja convierte en enemigos al receptor y al emisor de la noticia, con lo cual la solución es que la información que los separa, se deduzca sin perjudicar a nadie.

 ¿Pero por qué se mezquina tanto el dato a veces, mientras que en otras se divulga o uno se entera sin problemas? ¿Y por qué los protagonistas reaccionan tan agresivamente contra la prensa cuando ésta intenta averiguarlo?

 El team Maidana, es este caso. Muchas fueron las cifras que se tiraron, tal vez sin asidero real, aunque siempre amparadas en alguna fuente a la que se cree confiable –siempre off the record-, y a las que uno apela ante la ausencia de la oficial: que 5, que 8 y hasta que 10 palos verdes. ¿Cuánto de eso le llegará al Chino?

 Nadie pide precisiones, pero sí al menos saber si, por ejemplo, Maidana tendrá participación del pay per view o no, y de ser así, de cuánto.

 Sin embargo, su asesor, Sebastián Contursi -ex periodista- al ser consultado directamente por este medio, respondió:

 “La respuesta es muy antipática, pero los términos de los contratos son absolutamente confidenciales, por lo que no estamos autorizados, bajo riesgo de incumplimiento grave, a revelarlos. Únicamente organismos oficiales gubernamentales pueden solicitar toda la información”.

 “Nadie más que las partes involucradas conoce los términos del acuerdo, por lo que cualquier persona o periodista que asevere tener datos fidedignos está mintiendo descaradamente. A lo sumo, podrán hacer especulaciones completamente infundadas”.

 “El tema económico es muy sensible y creemos prudente proteger la seguridad personal de la familia Maidana y la de todo su equipo. Y cuando se trata de cuestiones legales hay que cumplir a rajatabla”.

 Es cierto que el tema económico es muy sensible. Y comprensible que se resguarde cuando hay algún pacto de confidencialidad, o riesgo legal, más allá de que sea cierto o no. Lejos se está de querer incurrir en ese error, o generar una incomodidad indeseable.

 En cuanto al tema de la seguridad, suena a agregado. Fundamentalmente porque cualquier hijo de vecino, trascienda o no su bolsa, sea de 1, de 5, ó de 10, sabe que Maidana cobrará mucho y conoce su rostro, por lo cual desde el vamos está expuesto a la inseguridad se divulgue o no su bolsa. ¿La familia Messi entonces se tendría que ir del país?

 Digamos que el tema de la seguridad pretende adornar el anterior argumento, dando la sensación de que no se confía demasiado por sí solo en él.

 No obstante, han trascendido aquí bolsas grossas. Cuando Martillo Roldán peleó con Thommy Hearns, Tito Lectoure reunió a la prensa y lo primero que dijo fue: “Roldán va a cobrar 500.000 U$ de bolsa. ¿Quién quiere hacer alguna pregunta?”.

 Cuando interesa, las bolsas se saben. La de Baldomir contra Mayweather se supo.Maravilla suele decirlo, e incluso comenta si tiene el pay per view o no. Es más; el problema por el cual Maidana se desvinculó de su anterior mánager, Mario Margossián, fue de plata, y allí la bolsa había trascendido.

 Se dijo que –supuestamente-, después de Víctor Cayo había algo así como 700.000 U$ para pelear contra Devon Alexander, y a él le ofrecían 250, que ante su negativa se hicieron 300 y se estiraron hasta 350, cosa que el Chino –ya asesorado- rechazó y entonces se  desvinculó.

 El propio Margossián mandó luego un mail general a la prensa dando su versión, con todas las cifras. ¿Por qué entonces a veces se puede decir y otras no? ¿Y quién es el que no se tiene que enterar?

 Suele haber también conflictos contractuales extras. Y la repentina aparición del ex DT de Maidana –que también ofició de mánager en su momento- Guillermo Serra, reclamando indemnización de su contrato –según él aún vigente-, es otra de las razones.

 Sin embargo, de ser ciertos sus papeles, el contrato tendría 10 años, tiempo ilegítimo en el mundo del boxeo, y poco creíble que resurja recién ahora, cuando hubo otras peleas para reclamar, incluso la de Broner, sin que lo hiciera.

 Lo cierto es que la bolsa es una sabrosa torta de la que todos quieren comer, menos los periodistas. Pero a veces la cola de paja no permite distinguir al enemigo.