¿Qué es saber de boxeo?

Por Edgardo Rosani (Morresi)
Director www.boxeo-boxing.com

Vivimos tiempos difíciles y, el boxeo vernáculo, no escapa a ésta vorágine infernal que mezcla enormes volúmenes de información –online- opiniones de reconocidos y críticas de convidados de piedra, todos íntimamente interrelacionados por redes sociales como Facebook, Twitter, Whats App o Line, para citar los más conocidos.

Cualquiera habla de cualquier tema con total liviandad, por más complejo que parezca o por más simple que resulte. Cualquier advenedizo proveniente de vaya a saber qué extracción de la sociedad, no como clase social, sino como trabajo central y/o habitual, cree ser dueño de una verdad de perogrullo, minimizando al otro, criticando con el “diario del día después”, objetando a periodistas que, con estudios en la materia y un ejercicio mil veces superior a estos críticos de turno, forman alguna opinión en medios –igual de desleales- que permiten que estos sujetos confundan a televidentes, oyentes, lectores o visitantes internautas.

El punto central de la discusión implicaría conocer con exactitud ¿Qué es saber de boxeo? Un deporte en el que la apreciación es la base fundamental de la aplicación de un fallo, en manos de tres mortales que pueden tener concentración o no durante la pelea, problemas familiares o de salud o económicos que podrían influir en una decisión en la que se juega, en ocasiones, el futuro de algún pugilista.

No nos gusta hacer nombres, pero desde nuestra humilde opinión y aplicando a periodistas, creemos que Osvaldo Príncipi y Marcelo González descollan en la actividad por diversas razones. Además, Carlos Irusta, Walter Nelson, Rubén Torri –de Córdoba- y muchos otros que evitaremos nombrar para no olvidar a ninguno, son periodistas probos en la materia. Hay una constante, ninguno baja de los 50 años de edad, gran experiencia, miles de combates presenciados en vivo o por TV, conocimiento total de los púgiles nacionales y los principales a nivel mundial, críticas con fundamentos y gran locuacidad en el despliegue de los conceptos. Para nosotros, ésta gente sabe de boxeo de verdad. No queremos decir con éstas afirmaciones que el resto no sabe o no conoce, estamos destacando a los que creemos más probos.

De hecho, no mencionaremos a los que creemos que no saben de la materia, pero que paradójicamente, ellos mismos creen saber del rudo deporte de los puños. Asistimos atónitos a afirmaciones casi malintencionadas, con juicios de valor motivados por vaya a saber qué intereses creados o por simple autobombo. Ni hablar sobre la discriminación sobre el género femenino al respecto. Asistimos estupefactos a críticas ácidas, hirientes, infundadas sobre gente que se está formando en la materia con una perioricidad que multiplica a la de sus propios detractores en proporciones abismales. Si no lo creen, pregúntenle a la propia Silvana “La Ragazza” Carsetti –cara habitual de la pantalla de TyC Sports como comentarista-, ex boxeadora, periodista recibida, con cursos homologados por la propia Federación Argentina de Box, con incipiente experiencia internacional, pero que cada viernes y sábado, cada vez que concluye un asalto, debe aplicar su apreciación al respecto, equivocada o no, con la precisa orden del productor que –en 10 segundos- le pide una definición por la “cucaracha” colocada en su oído para ingresar la gráfica correspondiente. Ni hablar de los comentarios irreproducibles hacia su persona o su actividad o su crecimiento. Lamentable y repudiable.

¿Qué es saber de boxeo entonces? ¿Puntuar un asalto para uno u otro lado? ¿Conocer el record estadístico de los púgiles? ¿Saber el grado de entrenamiento o los problemas personales de cada boxeador? ¿Saber promover, manejar  o programar a determinado púgil? ¿Tener conocimientos como técnico de boxeo? ¿Saber sobre preparación física, nutrición, masa muscular y dieta balanceada? ¿Tener contactos en el orden nacional e internacional? ¿Poseer contacto con los organismos nacionales y mundiales? ¿Saber de boxeo amateur y/o AIBA? ¿Conocer sobre historia del boxeo nacional e internacional?

Podríamos decir –aunque no afirmar- que saber de boxeo es contener, comprender y evaluar un segmento de cada una de éstas cosas. Creemos que nadie puede arrogarse el derecho de aseverar que “sabe de boxeo” ni por asomo.

Sea éste un pequeño homenaje a aquellos que intentan –con armas limpias y nobles- subsistir en éste mundo hostil del boxeo argentino y también un rechazo total –repudiable y condenable- hacia aquellos que, por el contrario, con armas desleales, descalificadoras, hirientes y carentes de pruebas fehacientes, dañan a la actividad y crean el caos interno. El ambiente los tiene identificados, y al que le quepa el sayo que se lo ponga.