Quiere probarse Bradley ante Pacman

Por Rodrigo Azurmendi
Especial para ESPNDeportes.com

LOS ÁNGELES — Tim Bradley resumió la importancia de su próxima pelea con una sola palabra: redención.

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El campeón invicto de peso wélter afrontará la revancha del 12 de abril ante Manny Pacquiao sabiendo que aún tiene mucho que demostrarle al mundo del boxeo.

 “Todo esto se trata de la redención”, dijo. “Necesito a Manny y él me necesita a mí. Voy a vencerlo otra vez. Soy más joven y un mejor peleador. Manny pelea por el dinero pero yo tengo el hambre de victoria”.

 En la primera pelea los jueces le otorgaron una decisión dividida al californiano, algo que dejó a todo el mundo confundido ya que la gran mayoría de los expertos habían visto ganador al filipino.

 Sin embargo Bradley, quien viene de un 2013 brillante en el que se deshizo de Ruslan Provodnikov y Juan Manuel Márquez, aún piensa que le ganó sin atenuantes a Pacquiao.

 “Yo le gané por ocho rounds contra cuatro”, disparó. “No hay forma que él haya ganado esa pelea”.

 El problema, según él, es que muchos no lo vieron de esa forma.

 “Ya le gané pero nadie me cree y nadie me da crédito. Necesito tener ese crédito así puedo dormir por las noches. Estoy harto de caminar por la calle y que me digan que le robé. Eso me mata”.

 Precisamente por eso Bradley dijo que tiene que despejar todo tipo de dudas. “Tengo que ganar para demostrar que no fue casualidad”, confesó. “Si pudiera noquearlo, eso sería el punto de exclamación y todos estarían de mi lado”.

 En cuanto a su rival, el denominado ‘Tormenta del Desierto’ dijo que espera a un gran Pacquiao pero que este ya no es el mismo de antes.

 “No pudo ni decir que me iba a noquear”, comentó. “Es muy humilde pero ya no es el mismo. ‘Dímelo’. El viejo Manny me lo hubiera dicho”.

 Bradley dijo no estar intimidado ni por él ni por su leyenda.

 “Manny es grande pero también es mortal”, aseguró.

 El pupilo de Joel Díaz apuntó a una cuestión de ambición.

 “No creo que todavía tenga el hambre y eso nunca regresará”, dijo. “Cada vez que arrinconó a [Brandon] Ríos, Manny retrocedió en lugar de buscar acabarlo. Ni trató de terminarlo. Eso me dice mucho”.

 Bradley recalcó que al filipino le faltó agresividad..

 “A Manny no se lo vio igual contra Ríos”, dijo. “No tuvo el instinto asesino. Es lo primero que noté”.

 Por su parte, Bradley aclaró que hará un campamento de ocho semanas y que eso, sumado a su crecimiento profesional, será la diferencia.

 “Soy un peleador diferente al que al que enfrentó a Pacquiao la primera pelea”, avisó. “Soy más maduro, inteligente y ahora escucho a mi esquina”.

 Por último, Bradley dijo que entiende lo que está en juego para ambos bandos.

 “Está en un mal momento y una derrota sería devastadora para su carrera”, dijo. “Por eso sé que traerá lo mejor”.